Por todos es conocido el aspecto de un gamo, con sus manchitas blancas en el lomo y esos cuernos tan característicos de los machos. Pero a veces esto no es así, y es que estos parientes de los ciervos cambian su pelaje en invierno, para ser más resistentes al frío y pierden sus manchas, teniendo el pelaje tonos más oscuros. Al jovenzuelo que os enseño lo pillé entre Cuenca y Teruel, por donde últimamente está expandiendo sus dominios.
 
Visto de lejos resulta dificil saber que es un gamo joven, sin embargo, su escudo anal es inconfundible
 
Estuve un buen rato inspeccionando la zona para buscar alguna hembra que acompañara a este joven, pero no hubo suerte, otra vez será.
 
 
Saludos
No hay comentarios:
Publicar un comentario